| Stupa de Swayambhunath (©Iñaki Barettini) |
Katmandú, capital del Nepal. Oído así a lo lejos, suena muy exótico. La primera vez en mi vida que oí hablar de Katmandú de forma consciente seria hace unos 15 años, cuando un compañero de Universidad, Javi Ferrero, utilizaba este nombre tan sugerente y lejano como nick o alias en los primeros chats a los que teníamos acceso desde unas vetustas consolas en la sala de ordenadores del laboratorio. Por aquel entonces Katmandú me sonaba a nombre de ciudad antigua, a civilizaciones perdidas, a lejanos reinos de samuráis y guerreros, a criaturas extrañas como las que salían en la Guerra de las Galaxias. Imaginaba que algún Yoda, o algún Skywalker caminarían a sus anchas con sus espadas láser en mano por aquellas calles medio derruidas, decadentes y polvorientas, producto todo ello quizá de alguna guerra interplanetaria cientos o miles de años atrás…