| Wat Doi Suthep, Chiang Mai, Thailand |
Después de casi 2
años aterrizo de nuevo en Tailandia. En unas circunstancias muy diferentes.
Hace dos años, huyendo literalmente de la India, todo lo que me encontré en
Bangkok, punto de entrada habitual, me parecía civilizado, limpio, ordenado. Esta vez, viniendo de España, que es Occidente al fin y al cabo, ha cambiado un poco
mi visión idílica del país. La primera impresión cuenta, pero por comparación, el resultado inicial siempre depende de dónde vengas. Si llegas escapando de
los agobios, de la pobreza y la miseria, del acoso y derribo permanente que nos supuso la India, todo te va a parecer un paraíso. Si llegas de otro lugar bien diferente, a lo mejor la cosa cambia un poco…