El valle de Manyanet es otro de esos desconocidos valles pirenaicos que quedan bien lejos del bullicio. Hace unos meses intentamos hacer la ruta hasta los estanys del mismo nombre, también llamados de Llevata, pero era pleno mes de abril y salió un día gris, lluvioso y nublado por lo que tuvimos que dejarlo para otra ocasión. La verdad es que no hace mucha gracia tener que darse la vuelta, ya que la carretera que llega hasta el (hoy abandonado) pueblo de Manyanet es un poco tortuosa. A pesar de ello, fue un paseo interesante ya que la carretera sube muchísimo, casi hasta los 1.500m de altura a los que se encuentra el pueblo y por algunos tramos hay que tragar saliva para no sentir vértigo en zonas muy aéreas y de espectaculares vistas hacia toda la Vall.