Tenía pendiente escribir sobre la Graciosa. Una islita al norte de Lanzarote que recomiendo a todo el que vaya por allí no perderse por nada del mundo.
A la Graciosa se llega en un pequeño barco que sale de la población de Órzola, en la punta norte de la isla, justo bajo los espectaculares acantilados de Famara. Para entrar un poco en geografía pertenece a un archipiélago que hay al norte de Lanzarote que se llama Chinijo, con unos cuantos islotes deshabitados más (Alegranza, Roque del Este, Santa Clara y Roque del Oeste). El trayecto hasta la isla dura una media horita, aunque los primeros 10 o 15 minutos, al ir por mar abierto, si hace un poco de viento el barco se puede mover que no veas. Un auténtico tobogán en el que la gente que tiene respeto por el mar no lo pasa muy bien. Bueno, una vez superado este tramo se entra en lo que se conoce como “El Río”, una franja de agua que separa la Graciosa de Lanzarote, de muy poca profundidad y que efectivamente parece un río. Las vistas desde el mirador del ídem, en Lanzarote son simplemente espectaculares.