| Sobran las palabras |
Día de extremos el de hoy. Por un lado, hemos experimentado la frustración y la posibilidad de fracaso muy de cerca, hasta el punto de asumirlo y darlo casi por hecho. Por otro, hemos sido capaces de rehacernos y evitarlo a base de coraje, tozudez y un punto de irresponsabilidad. Así que con este panorama, el hecho de que todo acabe bien, le da aun más valor si cabe a lo conseguido. Eso sería, en resumen y pocas líneas, el final feliz (si!, a veces existen!) de nuestra experiencia en Tilicho Lake.