| Amanece en el Manaslu (©Iñaki Barettini) |
Pasamos la noche en Timang, raro nombre el de este pueblo, suena un poco como a engaño. El caso es que para nada me siento engañado cuando en una de las incursiones nocturnas al lavabo, puedo contemplar un horizonte completamente blanco debajo del cielo estrellado. Timang es una colinita elevada al final de una dura subida (la de ayer por la tarde que termino por dejarnos baldados por completo) y desde allí, cuando está despejado, la vista del Manaslu es excepcional. Por primera vez en este viaje contemplo un ochomil, y un cosquilleo me sube por la espina dorsal, pensando, divagando, soñando que quizá algún día no muy lejano, mis piernas y mi mente puedan llevarme hasta uno de ellos...
